miércoles, 15 de septiembre de 2010

flores marchitándose


flores marchitándose

¿Puedes leer lo que escriben los melancólicos misterios?
¿Puedes ser la punta del lápiz?
y no quebrarte en el intento de hacer hermosos esbozos.
Hay flores marchitándose todo el tiempo,
otras naciendo acariciando al color.
Allí están esos días, los repletos de corazones inquietos
saltando como insectos de flor en flor,
esperando un ramillete sin dolor.

Puedes ser brillo en el cano cabello o sol de un novel amanecer
y leer mentes, leer mentes…
Evita una espina, escoge una docena de tallos verdes
y siémbralos uno a uno en tu boca.
Despide las hojas aserradas, alimento de orugas con almas de mariposas.
Arranca las alas de sus cilíndricos cuerpos y déjalos indefensos,
sin que puedan soñar, aunque sea un solo día, estrafalarios vuelos.

Hay quien no tiene idea de cómo brillar en un cielo claro
ni de cómo volar con alas pegadas a su cuerpo.
Hay quien solo aprende a llorar y no encuentra pañuelos,
solo hombros esponjosos acumulando penas y despechos.

Hay flores marchitándose todos los días.
Para cuando el último pétalo se desprenda
y se pierda con susurros de cálidas brisas,
ya se habrán partido las minas de los lápices que dibujaban caricias,
ya no se verán insectos saltando de flor en flor
ni se encontrará en las calles corazones inquietos.

original de janos65 – Juan csernath

2 comentarios:

vanessa csernath dijo...

venezuela es una flor marchitandose

Juan Csernath dijo...

La verdad, Vanesita, no se refiere al país...
se refiere a la vida, a lo que se siembra en el alma, al dolor que se adhiere a los huesos, a la tristeza que corre en el aire y expande los pulmones...